se pone el sol y la magia comienza...
avisa, pero no preserva de los caprichos del mar...
"La luz alcanza las 22 millas y está colocado sobre una torre octogonal de mampostería de 38 metros de altura. Dicha torre está sentada sobre una punta bastante rasa; esta punta como la más saliente y meridional de todas, es la que lleva el nombre de Cabo Santa María. Al pie de la torre seis elegantes y espaciosas habitaciones han sido construidas: una de ellas está especialmente destinada a los náufragos y provista de camas inclinadas, botiquinis (sic) y otros enseres propios para suministrar los primeros auxilios a los desgraciados a quienes el faro habrá avisado sin duda, pero no preservado del capricho del mar."














