Cuando uno es chico espera la gran felicidad, alguna felicidad enorme y absoluta. Y a la espera de ese fenómeno se dejan pasar o no se aprecian las pequeñas felicidades, las únicas que existen.
... y ahora la sola idea de un libro en el que leer, perseguir y capturar pensamientos nuevos, frescos, diferentes a los míos, pensamientos para distraerse y para atesorarlos en mi cerebro, esa sola idea era capaz de embriagarme y también de serenarme.
Qué maravilloso resultaba correr! El espacio, suprema liberación... Si te estás muriendo, lárgate. Si estás sufriendo, muévete. No existe más ley que la del movimiento.